La terapia psicológica es un proceso de comunicación continuado en el tiempo entre un psicólogo y su paciente. El psicólogo es un profesional de la salud, licenciado en Psicología, con formación específica en psicoterapia y habilitación como Psicólogo Sanitario por el Ministerio de Sanidad. Este último requisito es imprescindible para poder atender pacientes en consulta y ofrecer un abordaje clínico adecuado. Es importante, por tanto, que cualquier persona que busque iniciar una terapia verifique —vía telefónica o en la primera visita— que el profesional elegido cuente con ambas acreditaciones: titulación en Psicología y habilitación sanitaria.
El paciente, por su parte, es una persona que acude voluntariamente en busca de ayuda profesional para abordar dificultades relacionadas con su bienestar emocional: ansiedad, angustia, tristeza, enfado, miedos o situaciones vitales que generan malestar. El tratamiento psicológico tiene como propósito una mejora en la calidad de vida de la persona mediante el cambio progresivo en su conducta, pensamientos, emociones y actitudes. Este proceso puede ser individual o grupal, y se adapta siempre al ritmo y necesidades del paciente, respetando sus tiempos y circunstancias personales.
Una de las preguntas más frecuentes al iniciar terapia es: “¿Cuánto tiempo durará?” No existe una única respuesta válida, ya que la duración dependerá del proceso personal de cada individuo. La terapia no es una solución inmediata, sino un camino que permite al paciente enfrentarse con apoyo profesional a sus carencias, heridas, experiencias pasadas y patrones limitantes. El paciente, en última instancia, será quien marque el ritmo y determine la evolución de su propio proceso terapéutico.
Como Psicóloga Sanitaria (NICA: 42582, colegiada AN-0715), colaboro también con profesionales de la psiquiatría cuando es necesario. Esto permite descartar la existencia de patologías médicas asociadas, solicitar pruebas diagnósticas y realizar derivaciones médicas adecuadas si el caso lo requiere. En algunos casos, el tratamiento psicológico puede beneficiarse de un complemento farmacológico, siempre bajo supervisión especializada.
Mi enfoque se basa en la terapia humanista, centrada en la conexión auténtica, la comprensión profunda y la empatía. Creo en un acompañamiento terapéutico que facilite el autoconocimiento y el empoderamiento personal. En cada sesión te recibiré en un entorno cálido y seguro, diseñado para que te sientas cómodo/a desde el primer momento. Este espacio libre de juicio está creado para que explores con libertad tus pensamientos, emociones y vivencias.
Juntos construiremos un proceso en el que tú eres el/la protagonista. A través del diálogo honesto, la atención plena y la escucha activa, trabajaremos en descubrir nuevas perspectivas y soluciones que te ayuden a avanzar hacia tu bienestar emocional. Mi compromiso es acompañarte con respeto, cercanía y profesionalidad en este viaje de transformación y crecimiento personal.
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